Su ausencia va a ser dura, nadie podrá reemplazarla.
La muerte nos debería enseñar a ser más humildes, no dejar asuntos pendientes, cuidar la familia y los afectos.
Que Dios la proteja, la cuide y la reciba.
Amén
"Si ves un mundo nuevo cada día, estás en el camino correcto."