Sé que estás ausente.
Sé que un día volverás, cuando la tristeza que te anula te libere.
Tengo que decírtelo, te esperaré hasta el fin de mis días como un perro fiel.
Solo pido que me saques esté collar, no me ates al árbol, ni me grites.
Seguiré moviendo la cola cada vez que te veo.
No me dejes solo, volvé.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario